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28/08/2018

Muestra en sala Panozzi anticipa el Día del Paciente Oncológico

Muestra en sala Panozzi anticipa el Día del Paciente Oncológico
Muestra en sala Panozzi anticipa el Día del Paciente Oncológico

Hasta el próximo 7 de septiembre podrá visitarse “sentir-Es”, iniciativa que reúne en la sala Panozzi a Renata Müller, Sergio Rullo, Verónica Aued y Betty Micci. Transformar la enfermedad en un tesoro para la conquista del ser.

Se hizo costumbre: para realzar el Día del Paciente Oncológico (6 de septiembre), gente que se asume de esa manera y que también se expresa a través de diversas manifestaciones artísticas, comparte sus quehaceres en la sala Panozzi, ubicada en el Centro Administrativo Provincial. En esta ocasión, la exposición se conforma con las fotografías de Renata Müller y los poemas de Sergio Rullo, más las intervenciones en tapices y colores de Verónica Aued y Betty Micci.

Al inaugurarse la propuesta, El Cordillerano dialogó con los dos primeros. “Esta vez se trata de sentir-Es, en el marco del Día del Paciente Oncológico, que se conmemora el 6 de septiembre, pero nos dieron la sala esta semana y la que viene”, expresó Müller. La fotógrafa es reincidente, ya que tomó parte de experiencias anteriores. “Este año somos cuatro los que exponemos, estamos en un grupito de pacientes oncológicos y nos ayudamos mutuamente en nuestro sentir, en nuestro ser y en nuestros sentires (sic). El mensaje es: el arte sana… A mí me gusta la fotografía, así que me dedico a la fotografía para poder plasmar mis procesos”, compartió.

El terreno de Sergio Rullo es “la escritura y en este caso, la poesía. Escribir ha sido parte de mi proceso de sanación y en esa búsqueda de palabras, se empiezan a armonizar los elementos que cuando uno atraviesa la enfermedad, salen a la luz. Es volver a ver tu vida desde otro lugar. El arte, es decir, la poesía, la fotografía o cualquier expresión artística, son justamente una mirada desde otro lado que contribuye a nuestro camino de sanación”, remarcó.

Ausente el resto de las expositoras por diversas razones, Müller explicó que “a Verónica (Aued) le gusta todo lo que es tapiz y tejer, pero está con licencia (sonrisas). La otra chica es Betty Micci, a ella le gusta pintar y dibujar, así que hizo toda la preparación de lo que está en el piso de abajo. Lamentablemente, tuvo un inconveniente hoy y no podemos contar con ella”. Es que los poemas de Rullo no están simplemente impresos en un papel.

La conformación del colectivo “nació a partir de ir enterándonos que teníamos la enfermedad. Yo trabajaba en el Instituto de Formación Docente, Vero fue alumna nuestra y viene con una resiliencia de muchísimos años. Nos auto-convocamos y después entró Renata. Así nos fuimos reuniendo semana a semana, estudiando y leyendo, abriendo caminos para encontrar alternativas a las terapias convencionales. Acá estamos y seguimos en esa búsqueda, así nació y esperamos que se expanda. Además, Renata armó un grupo de meditación”, sumó Rullo.

Pacientes impacientes

La iniciativa “funciona en Intecnus, el centro de radioterapia del kilómetro 8. Los viernes a la mañana hay un grupo de meditación, libre, abierto y gratuito para todo el que quiere acercarse. Pacientes e impacientes (risas), como me dijo alguien… Amigos y todo aquel que quiera meditar y poner otra energía. Estamos todos en una búsqueda de integrar otras terapias y cosas a nuestro ser”, invito la fotógrafa.

Müller ya hacía fotografía antes de asumirse como paciente oncológica. “Yo estoy en un taller de ensayo fotográfico hace mucho tiempo y bueno, la fotografía me ayuda mucho a expresarme. Entonces, en momentos en que no me siento muy bien, agarro la máquina de fotos y trato de expresar mis estados de ánimo. De alguna manera, yo los convoqué (al resto del grupo) porque tenía la experiencia de haber estado aquí, entonces pensé que sería lindo que a nivel grupo, pudiéramos plasmar algo, mostrar lo que tenemos adentro”, señaló. “La máquina de fotos me acompaña desde muy chica y hace unos cuantos años estoy en el taller de Atelier Fotográfico Sur, que coordina Rubén Dubrovsky”.

La alumna tuvo palabras de agradecimiento para el maestro. “De alguna manera, él me alentó a poder plasmar mis procesos de quimioterapia a través de la fotografía y me di cuenta de que el arte sana, ayuda a sanar. Entonces, la máquina de fotos en todos estos procesos, a mí me ha ayudado muchísimo. Esta (a la que remiten sus fotos) es la tercera quimio y ahora estoy con la cuarta, así que veremos qué hago este año. Acá plasmé mis estados de ánimo, cosas muy chiquitas y cerradas… Trato de que cada uno vea adónde se deja llevar, por eso no les puse nombre a cada foto”.

La circunstancia de la enfermedad también hizo mella en la escritura de Rullo. “Pasó que hubo un parate en todas las actividades. Las terapias, las quimios, los rayos, las operaciones te llevan a un lugar de silencio, de aislamiento, de mayor soledad y la escritura, en esos casos empieza a ser un alimento mucho más vital. Te gusta escribir, pero cuando estás atravesando un momento de aislamiento, de enfermedad o de terapias, empieza a ser una escritura que es tu propia compañía. Tal vez, ahí está la sanación porque hay un desdoblamiento y un empezar a hablar con vos mismo a través de la escritura”.

La conmoción no es menor. “Los ritmos de vida que uno llevaba previamente a la enfermedad, se terminan: en el trabajo estás de licencia, la familia te cuida, pero te deja en paz y el sistema de sanación convencional te obliga a meterte muy para adentro. Creo que en mi escritura debe haber influido en buscar algo más sentimental, porque como narrador o en la narrativa, capaz estaba más llevado por el intelecto. En cambio, en esta etapa brotó más la poesía, que te lleva a un lugar más sensible, algo que por ahí estaba perdido en uno. Por algo te toca atravesar esto”, ironizó. Entereza que conmueve.

Prestar oídos y hacer

En cuanto a la contribución de las demás participantes, “Vero (Aued) está con los tapices y telas. Justo está atravesando un período de quimio, así que llegó (a la muestra) con lo que pudo construir: sus telares… Pero es nuestra maestra en muchos sentidos porque lleva mucho más recorrido en la sanación. Su gran contribución ha sido el grupo”, realzó el escritor Sergio Rullo. “A Betty (Micci) le gusta mucho dibujar, pero está recién empezando y no se animó a traer su cuadrito, entonces le propuse que hiciera firuletes para que pudiera participar y alegrarse. Entonces, ella fue la que armó lo que está abajo: escribió los poemas (de Rullo), los armó y les puso dibujitos y colores”, completó Renata Müller.

El mensaje para los demás pacientes oncológicos, válido en realidad para cualquier persona es “que se animen”. Y la fotógrafa leyó: “Tenemos este texto: Estés en la situación que estés, si algo te dice que tenés que pintar, tejer, bailar, sacar fotos, escribir, dibujar, cantar y tanto más, hacelo. El arte ayuda a sanar… Es un texto de Betty y ahí estamos: cualquier expresión artística que puedas hacer, ayuda a que puedas expresar y comunicar lo que estás sintiendo”. Ninguna duda.