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MUCHOS FUERON PARA AGRADECER Y OTROS PIDIERON TRABAJO

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07/08/2018

Cientos de fieles peregrinaron en el Día de San Cayetano

Cientos de fieles peregrinaron en el Día de San Cayetano
Cientos de fieles peregrinaron en el Día de San Cayetano

A lo largo de esta semana se realizaron distintas actividades en la comunidad parroquial del barrio El Frutillar, las que culminaron este martes con una peregrinación, la Santa Misa y luego un momento donde se compartieron alimentos y bebidas calientes.

A las 16.15 horas, tal como estaba previsto, desde la intersección de las calles Luckman y Ruta 40 comenzó la peregrinación rumbo a la parroquia, donde más de un centenar de personas acompañaron con rezos, reflexiones y cánticos, la imagen de San Cayetano.

A medida que se avanzaba, se realizaban paradas para que distintas personas comentaran las tareas sociales que se están realizando en sus barrios, como el caso de Mercedes Farías, quien habló del merendero Manitos de Amor del 29 de Septiembre, donde dan contención cada sábado a los nenes de ese sector de la ciudad. 

Uno de los momentos más emotivos fue cuando tomaron la palabra integrantes de la familia de Rafael Nahuel. Graciela, su mamá, pidió al santo por trabajo para todos, en especial para los jóvenes y que puedan salir de sus adicciones aquellos que están pasando por ese momento.

“Yo estoy con mucho dolor con lo que pasó por mi hijo, pongo fuerza todos los días para salir adelante y agradezco a los que me acompañan siempre”. La tía del joven asesinado dijo “la causa va muy lenta, seguimos volviendo sin respuestas y sentimos que se están riendo de nuestra familia”.

Otra de las menciones al momento de detener la peregrinación, fue la tarea que están llevando adelante para brindar alimento en el barrio El Pilar a familias del Vertedero.

El santo

Muchos son los fieles que se acercan a pedirle a San Cayetano, pero no es tan popular saber quién fue. El padre Miguel Haag, párroco de El Frutillar habló de la figura del santo: “vivió entre fines de 1400 y la primera mitad del 1500, era un abogado, era de la nobleza, hijo de un conde”. Pertenecía a la clase alta, “en un momento decidió compartir todos sus bienes con los más pobres, luego trabajó con el papa en el Vaticano y fundó una congregación para que se encarguen de cuidar a los más necesitados”. Detalló “siempre procuró que a nadie le faltara el pan en su hogar ni un trabajo digno”.

Malos tiempos

Al hablar de la realidad de algunas familias barilochenses dijo “hay muchos dolores y gente que la está peleando de verdad, pero lo lindo es la gente que ha podido rodear a esos que necesitan”. Se refiere a la gran comunidad de espíritu solidario, que día a día suma su granito de arena en pos de quienes están necesitados. “No solo es importante darle a la gente un plato de comida, vamos por mucho más, por acogerlos y que se sientan parte de un todo, acompañándonos para hacer menos pesado el camino de vivir”. Una red de solidaridad que a paso lento pero notable, va cubriendo los distintos barrios.

La misa

Para la celebración de la misa estuvieron en el altar el padre Miguel Haag, el padre Juan Ángel y el obispo Juan José Chaparro. Uno de los sermones principales estuvo a cargo del monseñor, quien habló a todos los presentes, remarcando que “cada uno de ustedes con la lucha y la fuerza de cada día son un aliciente para todos nosotros, el día de hoy somos convocados como una gran familia junto a San Cayetano”.

Continuó diciendo, “cuánta gente hay que peregrina pidiéndole por trabajo, por salud y la fuerza de la fe ayuda a ser mejor y a luchar por un mundo mejor”. “El pueblo clama y nosotros hoy somos su voz”.

Al referirse al pasaje del Evangelio que se leyó previamente dijo “Jesús hizo posible el pan, la gente lo reconoció, le pidió y él los escuchó, esto no es algo del pasado, hoy nos escucha”. Hablando de la actualidad comentó “sí habrá vientos fuertes en estos tiempos, sí habrá tormentas que dificultan nuestras familias, la falta de trabajo, de pan, si miramos nuestro país cada día hay más dificultades, lo vivimos y lo sentimos”.

Para finalizar pidió a la gente que abra su corazón, “seamos cada vez más solidarios, cada uno con lo que tiene o con lo que sabe, todos tenemos algo para ofrecer, no seamos egoístas”.
Una vez finalizada la misa, se repartieron las estampitas del santo, acompañadas de un pequeño pan casero, además de compartir entre todos, un rico chocolate caliente con tortas fritas.

Cuando se comparte, siempre sobra

Esta es una de las frases de cabecera del padre Miguel y está en uno de los afiches dentro de la parroquia. El Cordillerano quiso saber el origen de palabras tan simples y concretas. “La conozco desde hace mucho tiempo, pero me la enseñó una nenita del oeste de La Pampa, una vez se acercó a comulgar y yo, por su edad, le negué la Comunión, entonces me dijo ‘vos siempre hablás de compartir y ahora me estás negando alimento’”. Contó que desde ese momento donde está él, nunca puede faltar el pan y a los primeros que se les reparte, debe ser a los más chiquitos.

“Si esos chiquitos el día de mañana no pisan más una iglesia, pero comparten con sus semejantes, ya habrán aprendido el Evangelio y la palabra de Jesús”.

Cientos de fieles peregrinaron en el Día de San Cayetano
Cientos de fieles peregrinaron en el Día de San Cayetano
Cientos de fieles peregrinaron en el Día de San Cayetano
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Cientos de fieles peregrinaron en el Día de San Cayetano
Cientos de fieles peregrinaron en el Día de San Cayetano
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