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PRESENTACIÓN DE “SUSURRANTE”

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06/08/2018

Leo Caracoche cerró capítulo y sigue

Leo Caracoche cerró capítulo y sigue
Leo Caracoche cerró capítulo y sigue

El compositor, guitarrista y cantante se rodeó de varios talentos para dar a conocer su primer disco. Una noche intensa, aunque tranquila, de canciones indudablemente patagónicas.

Las letras de Leopoldo Caracoche encierran una mirada embelesada sobre la naturaleza que recuerda a la de Henry Thoreau. Pero el autor de “Susurrante” vive en Villa Los Coihues, donde la geografía podrá tener puntos en común con el Concorde del estadounidense, pero más se relaciona con el bosque andino, sus pájaros, sus flores y los sellos distintivos de cada estación. Entonces, las metáforas del músico se paran, aunque no quisieran cerca de la poesía del mapuche - valdiviano Leonel Lienlaf, transitan por mallines y se dejan humedecer por las nevadas que alimentan siempre el verdor del lago Gutiérrez.

El músico no se refiere a pertenencia alguna en su discurso ni hace gala del “patagonismo” que a veces, es bandera en la canción popular de la región, aunque bien podría… Si bien abreva en ritmos folklóricos del resto de la Argentina, Caracoche hace música “localmente situada”, a partir de un puñado de composiciones propias que plantan bandera: por su sapiencia técnica, nada le costaría hacer versiones de versiones e incluso, capaz lograría mayores réditos. Pero su intención es otra, personal y de identidad definida. Al desarrollarse de hecho en los márgenes artísticos del país aunque un par de años atrás estuviera en Cosquín, asume riegos y va.

En la noche del sábado, el compositor, guitarrista y cantante presentó el primer disco que edita en el lapso de una prolongada relación con la música. Eligió como escenario la Usina Cultural del Cívico (Biblioteca Sarmiento) en el transcurso de una noche chiva: afuera tronaban las últimas alternativas de la Fiesta Nacional de la Nieve, aunque el retraso no fue más allá de unos pocos minutos. Las cosas comenzaron con “Ruda y jarilla”, uno de los temas que está presente en “Susurrante”, con su hermano Pato en batería y percusión, más Victoria Girardi en coros y también percusión. Una canción poderosa, difícil de encuadrar, enérgica y con largos pasajes instrumentales, aunque como con claras atmósferas telúricas.

Contraste importante con “Zamba del quintral”, la segunda obra de la lista y preciso ejemplo de la preocupación lírica que mencionábamos más arriba. Una descripción minimalista y precisa alrededor de la planta, su flor y los seres que la rondan: “hoy quintral está contento / lo besará el colibrí”. A su término, se dejaron escuchar los primeros bravos que irrumpieron en más de una oportunidad durante el concierto.

Entendimiento

De más está decir, los hermanos se entienden a la perfección sobre el escenario, con justeza y fluidez. Como con su disco Caracoche quiso evocar un proceso, también interpretó temas que no llegaron al registro, entre ellos, “Coplitas de nubes”, una obra hermosa que pergeñaron entre su padre ya fallecido y su hermana Magdalena. Acto seguido, ingresaron a escena Natalia Cabello (piano) y Santiago Rapoport (contrabajo), ampliación de la formación que dejó atrás momentáneamente la vocación por la austeridad sonora. Fue para “Primavera en Villa Los Coihues”, cuyo espíritu bucólico también es válido para cualquier rincón boscoso de los que insisten en permanecer en Bariloche.

Familia numerosa y de colegas, después se sumó Martín Caracoche, quien hasta ese momento se había consagrado a operar el sonido. En su caso, cantó “Caminos”, uno de los temas que integra el CD y que se registró con su participación. Una reflexión siempre poética sobre el devenir, a partir del agua o de los vientos, en relación con la experiencia humana. El viaje continuó con “Isla del Tigre”, un tema que Leo escribió hace muchos años, cuando estudiaba en Buenos Aires y añoraba el río Limay. Al retornar, advirtió que varias de las sentencias que allí volcara, tienen relación con la perspectiva de la cosmovisión mapuche, de ahí que tanto en el disco como la noche de la Biblioteca Sarmiento, aportara unas estrofas en mapuzungun Anahí Rayen Mariluan, cuyo trío integra Caracoche.

Una de las notas tiernas del concierto corrió por cuenta de Anita, una de las hijas del protagonista. Resulta que la pequeña es autora de la melodía en el tema que da nombre a la placa: “Susurrante atardecer”. Entre la timidez y el desenfado, la niña cantó el tema que creó junto con la complicidad de su padre. Pero el clima de intimidad quedó atrás cuando retornó a escena Girardi, para construir desde una kalimba una cálida trama percusiva con Pato para “Reflejo de lo invisible”. Contundente.

Se sabe, al menos artísticamente Juan Sisterna también forma parte de la familia de su amigo. Las dos guitarras al frente, ofrecieron “La gota de agua”, una cavilación sobre la primera en caer cada vez que se inaugura una lluvia. De nuevo el minimalismo en la letra, en una obra de estructura no convencional, con prolongadas intervenciones de las encordadas. Luego retornaron al escenario Cabello y Rapoport para empezar a transitar los tramos finales de un concierto quizá tranquilo pero no por eso menos intenso. Cada uno desde su instrumento, aportaron belleza y enriquecieron la paleta.

Para el cierre, Caracoche festejó con una especie de clásico de sus presentaciones, de la que dio a entender, se está despidiendo: “Si vas para Amaicha”, una pintura norteña ambientada en el carnaval, con invitaciones al canto colectivo, que fueron correspondidas, festivamente... En el exterior de la sala y hasta el 10 de agosto, permanecerá en exposición la serie “Distancias”, obras de la plástica Teresa Passo de la cual surgió la bella tapa de “Susurrante”. Y la música, se puede seguir escuchando por la plataforma Spotify, mientras la lluvia golpetee los techos en Villa Los Coihues y agigante los charcos, en cualquier barrio de Bariloche. Siempre.

Adrián Moyano

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