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ACTOR Y DIRECTOR

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18/07/2018

Víctor Laplace: “Cuando tenés la decisión, no te para nadie”

Víctor Laplace: “Cuando tenés la decisión, no te para nadie”
Víctor Laplace: “Cuando tenés la decisión, no te para nadie”

El reconocido actor y director estuvo en Bariloche y habló de su carrera, el reconocimiento del público y el amor por lo que hace. “Trato de hacer las cosas bien. Si todos fuéramos útiles en lo que hacemos, el país quizá sería otra cosa”, opinó. Se presentó este miércoles en la ciudad, con la obra “Como el culo”.

Existe una conmovedora escena en la vida de Víctor Laplace, que consigue cubrir sus ojos de lágrimas apenas la recuerda. Los chicos de un pueblo de Catamarca nunca habían visto cine. Y Víctor presentó su película, “Puerta de Hierro, el exilio de Perón”, para ellos. En un momento, se acercó y les contó que Perón decía que los únicos privilegiados en el país son los niños. Lo miraban en silencio. Cuando terminó la película, se acercaron, lo abrazaron y se fueron a sentar de nuevo. “Eso vale más de mil palabras”, atesora.

El reconocido actor, director, guionista Víctor Laplace estuvo en Bariloche para la presentación de la obra teatral “Como el culo”. Y resulta inevitable compartir las sensaciones sobre los frutos de la trayectoria. “Trato de hacer las cosas bien. Si todos fuéramos útiles en lo que hacemos, el país quizá sería otra cosa. Y ser útil implica una mirada ética de la vida”, reflexionó.

La oportunidad de recorrer distintos puntos del país le permite tener una mirada generosa sobre la vida de los argentinos. “El problema del país no es la gente. Son otras cosas”, aclara y recuerda una frase de su amigo, el dramaturgo, Carlos Gorostiza: “El problema es que los políticos se apunan con la moquete del despacho”. Con un suspiro de por medio, dijo que espera que los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional no se metan con las reservas naturales que “aquí están en su máximo esplendor”.

En un instante, recordó un momento muy importante en su vida, cuando era muy joven. Víctor, de Tandil, se sentó en la mesa de su casa para transmitir a sus padres la decisión de dirigir su destino hacia Buenos Aires. Una hora después, ya se había ido. “Fue la única forma posible, sino me quedaba”, recordó entre risas; “cuando miro el pasado, veo un joven muy potente”. Víctor tenía la decisión y, cuando eso sucede -confiesa-, “no te para nadie”.

Algunos años después, ya con el reconocimiento del público, tuvo la satisfacción de invitar a sus padres, que habían quedado con un nudo inmenso en la garganta cuando se fue de la casa, a disfrutar de la obra “Los japoneses no esperan”, con Bárbara Mujica y Soledad Silveyra. Le compró un saco a su padre, de quién aprendió el valor de las palabras. Cada tanto, le aconsejaba que no las gaste.

Víctor Laplace se emociona con el impacto del cine en los niños de Catamarca. Inevitablemente vuelve el tiempo atrás y recuerda al pequeño Víctor, que, acompañado de su madre, vio una obra de teatro por primera vez y se “murió de amor”. Era un grupo de teatro trashumante, que recorría con su obra distintas localidades empujados por el corazón y la vocación. “Un poco lo que estamos haciendo ahora”, reflexionó pensativo Víctor, muchos años después.