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DESDE ESPAÑA

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05/07/2018

Pachi Barnadas: “Cerré con un broche de oro mi pasión y trayectoria en el hockey”

Pachi Barnadas: “Cerré con un broche de oro mi pasión y trayectoria en el hockey”
Pachi Barnadas: “Cerré con un broche de oro mi pasión y trayectoria en el hockey”

La barilochense integra la Selección Nacional +60, y jugó su cuarto mundial en Barcelona. Luego de lograr el subcampeonato compartió la emotiva experiencia. “Fue impresionante”, reconoció desde Ibiza.

“Pachi” Barnadas tuvo la oportunidad de escribir una historia dorada en donde ella fue protagonista. El último sábado, la Selección Nacional de Hockey +60 se consagró subcampeona del mundo en Barcelona. Fue el cuarto mundial de “Pachi”, y por esas coincidencias, el certamen se disputó en el club en donde Barnadas jugó su primer mundial, el Real Polo Club de Barcelona.

Mientras el hielo y la nieve esculpieron la clásica postal fría de Bariloche, “Pachi” dialogó con El Cordillerano Radio (93.7) desde Ibiza, cerca de una pileta y el viento caluroso del verano. Para ella, la isla española tiene un especial significado porque vivió durante 5 años y no había vuelto desde su juventud; allí fue donde además, nació su primer hijo.

“Fue cerrar con un broche de oro mi pasión y mi trayectoria en el hockey”, definió orgullosa Barnadas, quién además destacó la oportunidad de reencontrarse con amigas, y lugares que le permitieron recordar cálidos momentos de su vida. Más allá de esto, la competencia fue rigurosa, nada fácil. En la final fueron derrotadas por la selección de Inglaterra. “La exigencia fue muy grande, con temperaturas altas, y la explicación para poder llegar a este nivel es sostener un nivel de entrenamiento constante”, explicó.

La experiencia le permite ahora saborear el juego de una mejor forma, sin miedos ni inseguridades. “Cambia la conexión con uno mismo”, explica y agrega que “a esta altura tengo más claro quién soy y eso se refleja en la cancha”. Reconoce también que en esta etapa de la vida las jugadoras saben muy bien qué hacer, pero a veces el cuerpo no responde como sucedía antes.

Cuando llegó al club en Barcelona, donde jugó su primer mundial, lo recorrió atenta y detectó que había cambiado de forma considerable. Encontró el campo de polo y era allí donde se había jugado la final del campeonato del mundo de hockey en 1972. “Fue una gran emoción”, sintetizó.

“Pachi” es consciente que tuvo la oportunidad de disfrutar de un gran regalo que le entregó la vida. “Jugamos con mujeres del mundo de mucha trayectoria en el hockey, no había ninguna improvisada en el juego, con las que compartimos la misma pasión. Fue muy impresionante”.