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ES CLAVE TENER ADECUADOS NEUMÁTICOS

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04/07/2018

Cómo permanecer en control sobre la nieve o el hielo

Cómo permanecer en control sobre la nieve o el hielo
Cómo permanecer en control sobre la nieve o el hielo

En estos días de frío, nieve y hielo se deben tomar distintas precauciones. Asegurarse de tener colocados los neumáticos adecuados es una de las claves para no pasar un mal momento y/o sufrir un accidente.

Lógicamente se debe recurrir a los especialistas para lograr un el asesoramiento correcto y en Bariloche existen distintas empresas que ofrecen productos de buena calidad.
Una de las claves al conducir con hielo es ir despacio. Se recomienda evitar acelerar y frenar de repente, ya que podría llevar a perder la adherencia en las superficies cubiertas de nieve o hielo. De igual manera se debe utilizar el volante suavemente.

Los especialistas recomiendan usar siempre los cuatro neumáticos de invierno. El equipamiento uniforme es esencial para asegurar un óptimo rendimiento y una conducción segura. Utilizar siempre caucho de invierno de la misma marca y cuyas características de construcción sean similares.

Otro ítem es controlar la presión de las gomas regularmente. Dicha revisión debe hacerse cuando los neumáticos estén fríos. Si es necesario calibrar en frío. Utilizar los valores de presión indicados por el fabricante del vehículo.
Prestar atención a los límites de velocidad impuestos por la escala de valores que aparece en el flanco del neumático (en el flanco exterior). Si se desea, el vehículo puede ser equipado con neumáticos de invierno que posean un índice de velocidad más bajo que el requerido por el fabricante; deberá ajustarse la velocidad en consecuencia.

El rendimiento de los neumáticos de invierno sobre la nieve seguirá siendo óptimo mientras que la profundidad de los canales en la banda de rodadura se mantenga por encima de 4 mm. Sin embargo, por ley, también está permitido circular con neumáticos de invierno, mientras que la profundidad de los canales en la banda de rodadura se mantenga por encima de 1,6 mm.

Cambiar los neumáticos, hace posible el desgaste de la banda de rodadura uniformemente y contribuye a maximizar la vida de los neumáticos. Los neumáticos de invierno deben permutarse en la secuencia correcta cada 8.000 a 10.000 km.

Cuando las gomas de invierno no estén en uso, el caucho debe guardarse preferiblemente inflados sobre la llanta, y la presión debe ser revisada periódicamente. La mejor forma de almacenarlos es verticalmente en una única fila sobre un estante, por lo menos 10 cm sobre el nivel del suelo, con los flancos en posición vertical, para que el perfil no se altere.

Los neumáticos de invierno han sido concebidos para darles un uso frecuente en zonas de bajas temperaturas. Cuando la temperatura desciende por debajo de 7ºC, la goma de un neumático estándar se endurece y pierde parte de sus prestaciones. Además, en caso de lluvia, nieve o hielo puede perder adherencia con mayor facilidad.

Se fabrican con un compuesto de goma específico, más blando y flexible, que mantiene sus propiedades a bajas temperaturas. Además, la escultura de su banda de rodadura, más recortada y profunda, logra una mayor evacuación del agua. Estos neumáticos cuentan con una gran cantidad de laminillas en los tacos que mantienen la adherencia en superficies deslizantes.

En realidad, los neumáticos de invierno no son solo para conducir sobre la nieve o el hielo, se recomienda usarlos cuando las temperaturas disminuyen por debajo de los 7°C. Lo ideal es montarlos en época invernal y luego retirarlos ya que no son recomendables cuando el termómetro supera los 12°C.

De hecho, no es conveniente usar los neumáticos de invierno todo el año por varios motivos: 1) Se incrementa la distancia de frenado, en algunos casos, cuando aumenta mucho la temperatura, la distancia puede llegar a ser el doble de la que ofrece un neumático de verano. 2) Están sometidos a un mayor desgaste, por lo que no tiene sentido usarlos si no es estrictamente necesario ya que son aproximadamente un 10% más caros que los neumáticos de verano. 3) Pierden eficacia ya que cuando el termómetro supera los 30°C en el caucho del neumático se empiezan a crear pequeñas bolas que afectan el movimiento de la rueda. 4) Limitan la velocidad máxima ya que ofrecen una mayor resistencia a la rodadura, lo cual también significa que aumentará el gasto de combustible.