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11/06/2018

“Nos sentimos pacientes privilegiados”, dijo Vanesa Vicente, quien donó un riñón a su marido

“Nos sentimos pacientes  privilegiados”, dijo Vanesa Vicente,  quien donó un riñón a su marido
“Nos sentimos pacientes privilegiados”, dijo Vanesa Vicente, quien donó un riñón a su marido

Luego de un largo camino de evaluaciones y estudios médicos altamente complejos, Vanesa Vicente y su marido atravesaron exitosamente la operación en la que ella le donó uno de sus riñones.

Este sábado en “Nuestra Salud”, programa radial emitido en El Cordillerano Radio, Vanesa Vicente, la mujer de Bariloche que donó un riñón a su marido en la Fundación Favaloro, contó los detalles de una experiencia que comenzó con mucho temor pero que, afortunadamente, hoy tiene un final feliz.

“Me siento re bien. Por supuesto que la herida es grande porque los médicos tienen que favorecer que el riñón salga entero y sin rasparse con nada. Uno tiene que soportar no sólo el vacío en la espalda sino también una herida bastante grande en diagonal en el abdomen”, señaló Vanesa.

La particularidad del trasplante que se realizó el día lunes en la Fundación Favaloro consiste en que donante y receptor son incompatibles en sangre, pero compatibles genéticamente: “Es el segundo exitoso que se hace en la Fundación Favaloro. Estuvimos acompañados no sólo por un equipo médico sino por cuatro; uno que me asistió a mí como donante, otro a mi marido como receptor, otro que se ocupa del riñón específicamente, y un cuarto equipo que fue con el que más trabajamos y que tuvo que ver con toda la previa, estudios bioquímicos y del sistema inmunológico de mi esposo, entre muchas cosas”.

Al ser consultada por los momentos previos a la operación, Vanesa, con mucha emoción, relató cómo se preparó: “Esas horas previas fueron muy emocionantes, ahí nos enteramos qué riñón me iban a sacar a mí y de qué lado lo iban a operar a mi marido. Son cosas simples pero que, en ese momento, emocionan mucho. Primero entré yo al quirófano. Cuando estaba con el anestesiólogo, me dijo ‘la típica’ de que empiece a pensar en un lugar bonito, pero no le hice caso. Me fui a hablar con mi riñón, le agradecí todo lo que había hecho por mí hasta ahora y le pedí que vaya con toda la fuerza, que se lleve toda la energía que necesite. Iba a pasar un momento traumático, pero para unirse a otra persona. Me fui a dormir con esa sensación, con toda la fuerza concentrada en mi riñón”.

Ahora, la familia vive un momento de paz y felicidad. Vanesa y Edgardo se encuentran evolucionando favorablemente. Él presenta ahora un cero por ciento de incompatibilidad y ya salió de terapia intensiva. Se encuentra internado y controlado por varios monitores que siguen paso a paso su evolución. También fue sometido a una segunda cirugía para asegurar la correcta cicatrización de la herida. Según informó Vanesa, en un mes, ya podrían regresar a Bariloche.

“Nos sentimos pacientes privilegiados. La evolución es lenta, pero todo va muy bien”, afirmó Vanesa con un tono de satisfacción que tiñe su voz. Agradeció a todos los médicos y a su familia y amigos, que la acompañaron desde cerca.