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27/05/2018

Se potencia para el futuro la cantidad de trasplantes hepáticos

Se potencia para el futuro la cantidad de trasplantes hepáticos
Se potencia para el futuro la cantidad de trasplantes hepáticos

Alertan por incremento significativo en cantidad de niños que son diagnosticados con hígado graso.

En su mayoría son pacientes pediátricos con sobrepeso u obesos. Tienen riesgo de desarrollar una enfermedad cardiovascular, hipercolesterolemia, diabetes tipo 2, hipotiroidismo, cirrosis hepática y enfermedad articular, entre otras dolencias. Así crece la posibilidad de la necesidad de trasplantes de hígado cuando lleguen a la edad adulta.

El sedentarismo, que en los niños se disparó con un mayor entretenimiento con juegos como la “play”, el uso de la computadora, la Tablet y el Smartphone como esparcimiento primario, en detrimento de los “picaditos de fútbol” en las plazas, los paseos en “bici” y los juegos en la vereda como “la mancha”, el “poliladron”, “las escondidas”, el “elástico” y la “soga”; sumado a los cambios en los hábitos alimentarios, en donde la comida rápida reemplaza a la comida casera dado los cambios culturales y las exigencias de la vida moderna, pone en serio riesgo la salud hepática de los pequeños, que de no mediar un diagnóstico precoz y un mejoramiento en la calidad alimenticia y actividad física, los convierte en candidatos para un trasplante de hígado cuando lleguen a la edad adulta.

Según advierte la hepatóloga infantil Teresita González, médica del Hospital de Niños Sor María Ludovica, “lo que hoy se da es una combinación nada saludable de inactividad física con dietas insalubres, que se refleja en el crecimiento de los diagnósticos de hígado graso en la obesidad o el sobrepeso, y no tan excepcionalmente en chicos que tienen una contextura normal, pero vale destacar que los pacientes obesos tienen un riesgo de padecer una enfermedad cardiovascular, hipercolesterolemia, diabetes tipo 2, hipotiroidismo, cirrosis hepática y enfermedad articular, entre otros diagnósticos”.

González resalta: “En el consultorio de hepatología la consulta más frecuente es el de hígado graso secundario a la obesidad o el sobrepeso, y hace más de 10 años esto no era común, por eso nuestra actual preocupación. De no haber un diagnóstico precoz y cambios en los hábitos habrá más pacientes con sobrepeso con todos los riesgos que esto conlleva. Por otra parte, un diagnóstico eficaz se realiza mediante una ecografía de hígado, pero el ecógrafo recién detecta la grasa en el hígado en una etapa en que ya hay un desarrollo importante".

Para González “es muy importante que la población comience a tomar conciencia de que la obesidad es una enfermedad y como tal se debe consultar al equipo médico que lo pueda asistir en todos sus aspectos. El tratamiento se basa fundamentalmente en una reeducación nutricional y ejercicios físicos. Es muy lamentable que un niño obeso termine en la edad adulta con un trasplante hepático por un hígado graso que evolucionó, por ejemplo, hacia la cirrosis”. (Fuente: Hospital de Niños Sor María Ludovica, La Plata)