Publicidad
 
22/03/2018

Experiencia gourmet en la Patagonia

Una experiencia gourmet en la Patagonia es la fusión perfecta de un cúmulo de placeres para el paladar y una visión imponente de paisajes majestuosos que harán vibrar los sentidos.
Experiencia gourmet en la Patagonia
Experiencia gourmet en la Patagonia

A través de los sabores se revela una región indómita, sin límites, exenta de convenciones; así se suceden platos elaborados con productos naturales como ciervo, jabalí, cordero, trucha, salmón, hongos del bosque, frambuesas y chocolates, entre otros manjares. Este recorrido gourmet es regado por selectos vinos de la zona, elaborados en bodegas que conforman la Ruta del Vino en Patagonia, rodeada de yacimientos prehistóricos y establecimientos frutícolas.

La Patagonia se disfruta con todos los sentidos. Mientras la vista se pierde en horizontes infinitos y en paisajes de imponente belleza, el oído se mantiene alerta con los sonidos de la variada fauna de la región y el olfato se abre al aire marino.

En Puerto Madryn, al atardecer, la postal de los barcos pesqueros augura pescado y mariscos frescos en las mesas de los restaurantes. En el Puerto Rawson, una pintoresca y pequeña “flota amarilla” sale diariamente en busca de salmones, pejerreyes, palometas, róbalos. En las cantinas de las cercanías, es sabido, se comen los mejores platos de mariscos. Y mientras en las estancias se prepara, con paciencia y dedicación, el tradicional cordero patagónico, en las cocinas de las casas de té se elabora repostería artesanal con las recetas de las abuelas.

Entre ellas, la típica torta negra galesa, que habla de los orígenes mismos de estas ciudades patagónicas. En las localidades de Trevelin, en plena cordillera, y en Gaiman y Trelew, en la zona del Valle Inferior del río Chubut, ser parte de la ceremonia del té galés es una sutil pausa obligada en el camino.

A nivel gastronómico, Puerto Madryn y sus alrededores se distinguen por sus pescados y frutos de mar. El océano es generoso en esta zona que ha desarrollado una importante industria pesquera. Entre otros manjares, se pueden probar vieiras, salmón, abadejo y merluza negra.

Un plato imperdible es el cordero patagónico asado, muy afamado por su carne tierna y con escaso contenido de grasa.

Sabores del fin del mundo 

El sabor de las profundidades del océano llega a la mesa vestida de mejillones, centolla y merluza negra. De los ríos se recibe la trucha exquisita. De los bosques, los productos de la caza y la generosidad estacional de los hongos. De las estepas patagónicas, el inconfundible aroma del cordero asado.

En los delicatessen se respira el olor de los ahumadores repletos de quesos, pescados y verduras. Chocolaterías, confiterías y salones de té ponen la nota dulce. La tradición chocolatera patagónica llega hasta aquí donde el chocolate artesanal perfuma el aire con su dulzura. En Ushuaia la oferta gastronómica es tan amplia como exquisita. Hay pequeños cafés y salones de té, restaurantes familiares y restó de lujo. Para una comida rápida, los bares ofrecen comidas ligeras y sencillas muy bien elaboradas.

 

Los vinos del valle patagónico

En la provincia de Río Negro se encuentran las bodegas pioneras de la Patagonia que siguen el curso del río más caudaloso de la región. En el Alto Valle del río Negro, donde las tierras son fértiles y la producción de frutales es destacada, las vides han sido cultivadas tradicionalmente desde hace más de un siglo. Hoy, en las localidades de Cipolletti y General Roca se encuentran bodegas de larga tradición -algunas de ellas convertidas en museos-, donde la historia vitivinícola se combina con la más moderna tecnología. Mientras que en la provincia de La Pampa, a orillas del río Colorado, la industria de la vid está empezando a cosechar sus frutos en las bodegas de 25 de Mayo, Casa de Piedra y Gobernador Duval.

Los vinos -Merlot, Pinot Noir, Malbec y Viognier-, se degustan aquí con la vista en el límpido horizonte patagónico.

La Ruta del Vino de Río Negro propone realizar caminatas por los viñedos, participar de la cosecha, conocer las chacras de producción de frutales y disfrutar sabores únicos que hablan del espíritu emprendedor de los pobladores del lugar.

Las propuestas de enoturismo se complementan con las de ecoturismo, turismo activo, avistaje de aves y turismo paleontológico. Para recorrer la zona se puede hacer base en la ciudad de Neuquén, el centro urbano más importante, o bien en las localidades rionegrinas de Cipolletti y General Roca.

Por su parte Neuquén es una de las provincias vitivinícolas más jóvenes de la Argentina; con poco más de una década de historia, los primeros viñedos se plantaron a comienzos del nuevo siglo en la zona de San Patricio del Chañar y Añelo, a unos 40 y 100 kilómetros de la capital provincial, respectivamente.

Los viñedos crecen sobre lomadas y con las imponentes mesetas patagónicas a sus espaldas, las jóvenes bodegas neuquinas producen vinos de alta gama y reconocimiento internacional. Y sorprenden al viajero con una completa y seductora propuesta enoturística. De arquitectura moderna y tecnología de avanzada, estas bodegas han sido construidas teniendo en cuenta, muy especialmente, el disfrute del visitante. Con propuestas participativas que incluyen actividades en los viñedos, pasarelas construidas para lograr una mejor vista de las instalaciones y, en algunos casos, alojamiento y spa en las viñas.

 UNA RECETA: Trucha patagónica con tomates cherry

¡Un plato que les hace honor a las truchas de nuestra Patagonia! Simple, elegante y de exquisito sabor, esta es una receta para una ocasión especial.

Ingredientes (porciones 4): 4 filetes de trucha patagónica. Sal y pimienta, a gusto. 1 cucharada de aceite de oliva. 2 tazas de tomates cherry, cortados por la mitad. 1/4 taza de vino blanco. 1 cucharada de alcaparras.

Preparación: Preparación: 5mins. Tiempo de cocción: 10mins. Listo en: 15mins. Condimentar los filetes de pescado con sal y pimienta. Calentar una sartén grande a fuego medio. Agregar el aceite y mover para desparramar bien. Colocar los filetes en la sartén y cocinar 3 minutos hasta que se doren. Dar vuelta y cocinar del otro lado. Agregar el vino, los tomates y las alcaparras. Tapar y cocinar 7 minutos. Servir.

Consejo: Esta receta se puede hacer con salmón rosado en vez de trucha.