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DIEZ AÑOS DE SERVICIO

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19/03/2018

Camino Abierto trabaja para reinsertar en sociedad a pacientes de Salud Mental

Camino Abierto está ubicado en calle Misiones 75 del barrio Ñireco, es un área de Salud Mental del Hospital Zonal Ramón Carrillo, donde brindan asistencia, alimento y contención a los pacientes, además de una serie de talleres que apuntan a la reinserción social. 
Camino Abierto trabaja para reinsertar en sociedad a pacientes de Salud Mental
Camino Abierto trabaja para reinsertar en sociedad a pacientes de Salud Mental

Matías Ojeda y Patricia Franco son coordinadores de ese espacio, el que hace un tiempo fue clausurado por desperfectos en la instalación de gas. “Algunos calefactores se apagaban, entonces llamamos a la empresa y cuando vinieron, al ser un edificio muy viejo, dijeron que había que hacer todo de cero”.

Luego de superado ese momento de angustia lograron, por gestión particular, volver a la casa en la que continúan trabajando, “con la buena voluntad de algunos amigos conseguimos artefactos nuevos y el tendido completo de caños”.

Ojeda es parte de Camino Abierto desde que abrió sus puertas hace diez años, “empezó como un proyecto que presentó Mirta Elvira en relación con la ley de desmanicomialización, este dispositivo venía para complementar todo lo que no brindaba el sistema de Provincia” dijo.

“Lo que comprende la ley para la recuperación de la persona desde su lado más sano, a veces tiene mucho que ver con nuestro compromiso personal, porque salud no cubre todo lo que es necesario, nos brinda el edificio y el resto es gestión y unión de voluntades”, agregó.

Diariamente llegan al lugar 40 pacientes, “muchos de ellos están desde el principio lo que sirve de referencia que aquí encuentran lo que necesitan, algunos antes de venir a Camino Abierto, han vivido en el hospital hasta por doce años”.

Por ley ya no existían los manicomios, pero estas personas al no contar con un lugar adecuado dónde ir, vivían en alguna sala de internación, “logramos hacer todo este trabajo que tiene que ver con el contexto fuera del hospital, que tiene que ver con estar relacionado de manera directa con su familia, amigos, trabajo, hábitos de higiene, educación y convivencia”, detalló.

La Salud Mental Comunitaria apunta a trabajar con la parte sana de cada paciente, se hace mucho hincapié en la autovaloración, correrlo del lugar de paciente para que vuelva a ser protagonista de su propia vida. “Lamentablemente la locura es parte de un tabú y la persona queda fuera de todos los sistemas, no solamente son locos sino además, pobres, entonces la marginación es doble”, lamentó.

“Somos una entidad del Estado entonces los pacientes que atendemos no tienen obra social, muchos no tenían Ley de Discapacidad, viven en lugares muy precarios, por eso acá también se les brinda alimento”. 

Tareas compartidas

La gente concurre de lunes a viernes de 9 a 16 horas, permanentemente se realizan asambleas de las que participan el equipo técnico y los usuarios y todos aquellos que se quieran acercar.

Es un dispositivo que funciona como Centro Cultural Comunitario de puertas abiertas, lo que hace la distinción de una casa de medio camino.

Uno de los momentos principales en el día a día de Camino Abierto, es el del almuerzo. “No es un comedor, se hace un trabajo previo, está coordinado por una persona pero el equipo de trabajo está compuesto por los mismos pacientes”.

“Al repartir estas tareas, van aprendiendo a cocinar y asumiendo responsabilidades para ponerlas en práctica en sus hogares, por eso es una actividad importante de autogestión compartida”.

Talleres 

Han llegado a tener hasta doce talleres, lamentablemente este año aún no han podido comenzar por la falta de talleristas, “somos una entidad del Ministerio de Salud pero la ley contempla el espacio y el recurso humano, no los talleres que brindamos a los pacientes, entonces los fondos no llegan”.

“Tienen que articular con los diferentes ministerios para que las actividades se concreten, esa articulación lleva un trabajo extra de gestión, que depende de programas que ya no están o de otros que comienzan en mayo, hay muchas limitaciones”.

A pesar de todo eso y por la suma de voluntades se sigue dando cerámica, un taller de zumba los viernes, el de carpintería que lo lleva adelante un operador de Camino, un espacio de arte y de creación colectiva que tiene que ver con la motricidad.

“Lo están haciendo prácticamente ad honórem o con ferias americanas que realizamos, Arelauquén también nos ha dado dinero que va para los talleristas, que son nuestra prioridad porque si no el espacio no tendría sentido”, dijo.

En total son cuatro operadores de salud mental formados en la Provincia, Ojeda es animador socio cultural formado en otras organizaciones y lleva más de 20 años desarrollando su actividad en salud mental. Patricia Franco es psicóloga social. Ellos, con dos compañeros más integran todo el equipo.

“Nosotros tratamos de cambiar el rol social del paciente, para que pase a ser activo”. Esto abarca además lo relacionado con la parte médica, lo que tiene que ver con la enfermedad de cada uno, “hay gente que no sabe administrar su medicación entonces nos tomamos el trabajo de armarle los paquetitos con lo que deben ingerir, para los que no saben leer les hacemos un dibujo con el Sol para la mañana, una taza para la tarde y la Luna para la noche” comentó.

En este momento son 19 personas a las que ayudan con su medicación, “este hábito se ganó por organización interna y asegurarnos así que la tomen de manera correcta y el verlos día a día nos hace dar cuenta de cómo se sienten”. 

Crisis 

El conocer a la persona los lleva a darse cuenta de manera anticipada de cualquier clase de crisis, “son ocho horas de convivencia que nos da una herramienta importante, en base a eso articulamos con la psiquiatra de cada uno o los derivamos a otros profesionales del hospital”, dijo.

Camino Abierto complementa el trabajo de salud, por eso cada persona que asiste debe estar bajo tratamiento, eso lleva a que las crisis estén latentes, pero que no sean cosa de todos los días.

Asumir etiquetas 

Muchas veces la sociedad es uno de los obstáculos más duros de atravesar cuando se cita la palabra locura. Un estigma, un cartel que a los pacientes les cuesta mucho llevar adelante. Ante este hecho Ojeda dijo “en Camino Abierto rompemos ese estigma, acá hay una horizontalidad en el trato y esa fortaleza la van logrando”. Dio un ejemplo muy claro, “cuando recién llega un paciente le preguntamos quién es y responde, un loco, al tiempo le volvemos a preguntar lo mismo y responde, soy un tallerista, murguero, soy carpintero o artista”.

Patricia Franco agregó “trabajamos mucho en la restitución de la personalidad y los derechos de cada uno, esto es fuertemente ideológico, no ayudamos sino que trabajamos en pos de eso, se está intentando sacarles esta figura de apoyo que era un cuidador que en muchas situaciones no los necesitan”. La meta es trabajar para empoderarlos.

“Por día vienen alrededor de 40 pacientes pero son más de 120 los que están en contacto directo que cuentan con nuestro apoyo, recurren si perdieron el certificado de discapacidad o si no están pudiendo cobrar, entonces los acompañamos a hacer los trámites así aprenden a hacerlos solos”, agregó Franco.

Camino Abierto cuenta con un sector donde funciona una empresa de economía social textil denominada Maquinando, donde se privilegia a las personas como el capital más importante.  Allí realizan bolsas de residuos para autos, para compras de mercado, con el logo de la empresa que se necesite, los que pueden encargar en el mismo lugar y de esta manera colaborar con el emprendimiento. La Mesa 6 de Septiembre es una de las que encarga bolsas para sumar a la difusión de sus actividades.

 “Lo que necesitamos es que se acerquen a conocernos, a ver lo que hacemos en Camino Abierto” comentaron. Si conocen a alguna persona con problemas mentales también pueden pasarles la información. “No necesitamos un tomógrafo, necesitamos personas formadas que quieran colaborar con lo que hacemos, para acompañar a los que están en situación de vulnerabilidad muy alta, lo que muchas veces, lleva a la locura”, dijo Franco.

“Necesitamos que nos tengan en cuenta para programar salidas grupales, cuando salimos a la comunidad a pedir ayuda, responden, pero es bueno que estén mejor informados para no marginar” agregó la psicóloga social.

Camino Abierto trabaja para reinsertar en sociedad a pacientes de Salud Mental
Camino Abierto trabaja para reinsertar en sociedad a pacientes de Salud Mental