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15/03/2018

Un clásico: El Boliche de Alberto

Los taxistas y remiseros manejan el mismo discurso.
Un clásico: El Boliche de Alberto
Un clásico: El Boliche de Alberto

Cada vez que alguien les pide sugerencias para ir a almorzar o cenar, El Boliche de Alberto seguro está entre sus alternativas. Es que, con el correr de los años, se transformó en uno de los espacios gastronómicos más relevantes de la ciudad.
Alberto Pérez fue el creador de un negocio que sigue siendo sensación. Es uno de los pocos –además de alguna que otra cervecería– donde la gente acepta esperar 10, 20 o 30 minutos para sentarse en una mesa, sobre todo en invierno.
Los cortes de carne argentina y la forma de preparación trascendieron todas las fronteras, no sólo la de Chile -ya que los visitantes trasandinos son fanáticos de su comida- sino también otras que están más lejos.
¿Cuál es el secreto del éxito? Alberto lo atribuye a su pasión por el trabajo. “Hay que trabajar, trabajar y trabajar”. Pero hay más que eso.
Su restaurante tiene algunas características únicas. El propio empresario gastronómico se encarga de cotejar las partidas de carne -procedente de La Pampa- que llegan a su restaurante. “No tiene que estar muy roja, sino más bien rosada y ello habla de las características del animal”, señala.
Pero esa elección no es todo. Es la única parrilla -o al menos la original- en la que el parrillero es el encargado de levantar el pedido. Ello permite al asador conocer sin intermediarios el pedido del cliente. Del resto del servicio, se encarga el mozo.
Luego, carne y acompañamiento, llegan juntos a la mesa.
Alberto llegó a Bariloche a probar suerte con su emprendimiento gastronómico, aconsejado por su tío, quien era un conocido parrillero de la city porteña.
Su primera ubicación fue en Dina Huapi y buscó captar como cliente a los camioneros que se detenían en ese lugar.
El crecimiento de la firma, fue sostenido. Hoy tiene tres parrillas en Bariloche, en calle Elflein -entre Villegas y Quaglia; en Villegas, entre Elflein y Moreno; y en el kilómetro 8 de la Avenida Bustillo. Además tiene otra en la ciudad de Neuquén, que es atendida por Fabio Barberis.
Asimismo cuenta con un local de pastas, que está situado en Villegas y Elflein.
El último fin de semana, Alberto hizo algo que jamás pensó que podía hacer: instaló una parrilla en el Centro Cívico de Bariloche y asó más de 2.000 kilos de carne. ¿Los cortes elegidos? Bife de chorizo y lomo y fueron elaborados para agasajar a los competidores del Ironman 70.3 que llegaban a la línea de meta. “Todos estaban felices y recibían nuestra carne con mucho gusto, recibimos grandes elogios”, señaló Alberto, quien también recibió la visita del gobernador Alberto Weretilneck y de la ministra de Turismo, Arabela Carreras.