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17/11/2016

Alumnos y alumnas del CEM 44 pusieron en condiciones la salita del barrio

- “PROYECTO CULTURAL Y TRABAJO SOLIDARIO” -  El fin de semana en el barrio El Pilar I, se concretó un proyecto que databa de hace dos décadas y que cuenta con premios a nivel nacional y provincial, el mismo se concretó con el impulso de los profesores Martín Urretavizcaya y Ricardo Daniel Fuentes. Los protagonistas fueron alumnos voluntarios de los quintos años del CEM 44 “Abuelas de Plaza de Mayo”; consistió en pintar y realizar trabajos de revoque y tareas de jardinería en la salita de salud del barrio.
Alumnos y alumnas del CEM 44 pusieron en condiciones la salita del barrio
Alumnos y alumnas del CEM 44 pusieron en condiciones la salita del barrio

El fin de semana, alumnos voluntarios del CEM 44 “Abuelas de Plaza de Mayo”, concretaron un proyecto de vieja data, el mismo -dijeron Urretavizcaya y Fuentes- “cuenta con premios a nivel nacional y provincial”, destacando que “los protagonistas fueron alumnos voluntarios de los quintos años, a los que dividimos en tres grupos para facilitar un mejor trabajo de campo”.

Explicaron los profesores que “desde el CEM 44 Abuelas de Plaza de Mayo, la idea central es estudiar la ciudad desde su conformación histórica. Nos detenemos en un análisis sociológico de sus contradicciones y fragmentaciones sociales para descubrir otros protagonistas cotidianos, gente y colectivos sociales que resisten las políticas segmentadas, que constituyen la base para participar de la ciudad, para articular lo estudiado teóricamente con la acción solidaria o de trabajo voluntario a realizar”.

Fuentes señaló: “Este año el profe Urretavizcaya (el vasco) y yo, pensábamos actuar en espacios privados, tales como una familia con miembros con alguna discapacidad motriz, la idea era ‘intervenir’ y contribuir a mejorar concretamente una situación (por ejemplo construyendo un baño accesible) esta idea quedó pendiente para el año próximo, especialmente porque a nivel provincial y nacional no se consigue ninguna ayuda de lo más mínimo (parece que, al contrario, las trabas burocráticas tienden a aumentar)”.

“Sí conseguimos la ayuda de una empresa de construcción local Casa Palm, para realizar una mitad de lo planificado: el trabajo en un espacio público o comunitario, y tal espacio fue la salita del barrio El Pilar I. que tiene un lugar de atención médica, otro de odontología y un espacio comunitario donde se realizan varias actividades por parte de adultos mayores y de la junta vecinal.”

Así las cosas, los alumnos renovaron pintura del salón, revoque de edificación, trabajo de jardinería, arreglo de lugares y cuentan con material suficiente para terminar con cerámicos dos baños del mismo salón.

“Los alumnos compartieron trabajo y ágape los días sábados, (hay que levantarlos a los pibes un sábado temprano, jaja) y contaron con la ayuda siempre atenta de la junta vecinal, su presidenta Irene Rocha de Mena. Y un agradecimiento especial al dueño de la empresa constructora que donó el material luego de leer el proyecto”, señalaron los docentes.
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