Menu
Facebook Twitter

El FMI es menos optimista que el gobierno argentino

La economía argentina creció hasta 2,8 por ciento en 2017, según la estimación más reciente del Fondo Monetario Internacional (FMI). El último cálculo del organismo internacional implica una mejora del 0,4 por ciento en relación con su pronóstico anterior. Sin embargo, la previsión para 2018 aguarda una leve desaceleración de la actividad económica, ya que no iría más allá del 2,5 por ciento y, en este sentido, discrepa con el pronóstico del gobierno nacional. 

La estimación sobre el rendimiento del PBI de 2017 está en sintonía con las cuentas que hicieron las consultoras privadas. El último miércoles, se dio a conocer el Estimador Mensual de Actividad Económica y, a partir de esa difusión, una de las más renombradas lanzó que el crecimiento del año pasado fue del 2,8 por ciento, mientras otra hizo oscilar su análisis entre el 2,7 y el 2,8 por ciento. No obstante, siempre por debajo del 3 por ciento que hizo suyo el gobierno.

Por su parte el FMI, explicó que el consumo, en la Argentina, se benefició ante el avance de los salarios reales y destacó que la inversión también se aceleró, incluso, en el sector privado. El Departamento del Hemisferio Occidental del organismo también consideró que las tendencias que se avizoran para la economía mundial implican buenas noticias para América Latina, aunque la contención fiscal y monetaria haría que, en 2018, el PBI no crezca más del 2,5 por ciento. Una vez más, la proyección es menos optimista que la del gobierno, que aguarda un crecimiento del 3,5 por ciento.

Como decíamos un par de columnas atrás, la actividad económica de la Argentina también resultará beneficiada por el repunte que experimenta Brasil, después de las recesiones que sufrió el vecino país en 2015 y 2016. En el principal socio comercial del país, “la recuperación económica se está afianzando gracias al consumo privado y a la inversión”. No obstante, la revisión al alza que practicó el FMI tendrá que confirmarse cuando finalice el proceso eleccionario en curso, de resultado incierto.

Altos directivos del organismo observaron que tanto el crecimiento mundial como el comercio internacional cobran ímpetu, auge que continuará en 2018. Esa situación incidirá favorablemente en América Latina que, por otro lado, se vio beneficiada por el aumento que registraron los precios de las materias primas que exporta. En términos regionales, llegaron a su fin las recesiones no sólo en Brasil sino también en Ecuador y, precisamente, la Argentina.

En síntesis, el crecimiento regional fue del 1,3 por ciento según la estimación del FMI, cuando en octubre había previsto que fuera del 1,2 por ciento. Siempre a escala de la región, el organismo proyectó un crecimiento del 1,9 por ciento en 2018 y del 2,6 por ciento en 2019. Si bien se trata de mejoras considerables en términos relativos, aún son tasas modestas si se comparan con otras economías emergentes.

En efecto, según la última actualización del organismo, los emergentes y los países en desarrollo crecieron en promedio un 4,7 por ciento en 2017 y harán otro tanto en el orden del 4,9 por ciento, para 2018, es decir, a doble ritmo que las economías latinoamericanas. Durante el período que pasó, el crecimiento de la región se explicó sobre todo por el consumo y las exportaciones, rubro el último que dejó mucho que desear en el caso argentino.

Voceros del FMI para la zona celebraron que la inversión ya no sea “un lastre” y consideraron que desempeñará un factor importante “para la aceleración del producto” durante el bienio en transcurso. También resultó favorable que la inflación retrocediera “significativamente en 2017, en muchos países, dejando cierto margen para una política monetaria más acomodaticia”. No es el caso de la Argentina, en donde el 15 por ciento que se asignó como meta el Banco Central todavía triplicará la inflación promedio de los países emergentes.

Ámbito de tecnócratas al fin, el FMI advirtió que “varios riesgos podrían hacer trastabillar la recuperación de la región”, entre ellos, los procesos eleccionarios que varios países afrontarán durante 2018. Pero hasta el organismo neoliberal por excelencia se hizo eco del cambio climático y sus consecuencias económicas, al alertar sobre “las presiones para adoptar políticas aislacionistas en las economías avanzadas -manifestadas, por ejemplo, en el repliegue de la integración transfronteriza- y los factores como las tensiones geopolíticas mundiales y los fenómenos meteorológicos extremos”, los que, en conjunto, “podrían acentuar la incertidumbre”.

Ante el creciente endeudamiento externo argentino, hay que prestar atención al siguiente pronóstico: “las condiciones en los mercados financieros podrían hacerse más restrictivas si la inflación aumentara más de lo esperado en Estados Unidos o si las vulnerabilidades financieras internacionales se acumularan”. Siempre depender de decisiones que se toman lejos de casa suma incertidumbre…

volver arriba
pueeelo

Si Ud. siente que algún comentario, hecho por lectores, en este artículo o en alguna de nuestras redes sociales lo perjudica, denúncielo haciendo click aqui o telefónicamente al 0294-4431409. 

denuncia-whp

 

Datos de contacto

Diario El Cordillerano
Bariloche Argentina.
F.P.Moreno 975 S.C. de Bariloche
Tel: +54-294-4431409
Email: [email protected]