Menu
Facebook Twitter

Cerrar filas contra la normalización del odio

El 27 de enero de 1945, incluso los más endurecidos efectivos del Ejército Rojo tuvieron dificultades para dar crédito a sus ojos. Esa jornada pasó a la historia como la fecha en que se liberó “el campo nazi alemán de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau”, según nos recuerda la ONU. La fecha se eligió para instituir el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto.

El lema para la edición 2018 es “Recordación y enseñanza del Holocausto: nuestra responsabilidad compartida”. La consigna destaca “la dimensión universal del Holocausto y resalta que la educación sobre esta tragedia debería fomentar el total rechazo de la humanidad ante toda manifestación de racismo, violencia y antisemitismo”. Según expresó el secretario general, “sería un peligroso error pensar que el Holocausto fue un simple producto de la locura de un grupo de criminales nazis”.

En efecto, fue “más bien todo lo contrario”, una “culminación de milenios de odio, culpabilización y discriminación de los judíos, lo que ahora llamamos antisemitismo”. Además de coincidir con António Guterres, hay que decir que aquel genocidio llamará la atención por la racionalidad con que fue perpetrado. Hay vasta bibliografía al respecto. Entonces, mañana deberíamos recordar “a los seis millones de hombres, mujeres y niños judíos que perecieron en el Holocausto”.

Tampoco hay que perder de vista que “un sinnúmero de otros seres humanos también perdieron la vida mientras la crueldad convulsionaba el mundo. Sin embargo, décadas después de la Segunda Guerra Mundial, somos testigos de cómo persiste el antisemitismo y se incrementan otras formas de prejuicio”, advirtió el diplomático. “Entre los principales proveedores del odio extremo, se encuentran los neonazis y los grupos de supremacistas blancos”

Como puede advertirse, “con demasiada frecuencia, puntos de vista abyectos se desplazan de los márgenes a la corriente dominante en las sociedades y la política. Debemos cerrar filas contra la normalización del odio”, exhortó el secretario general. En todos los lugares donde se procure esa estandarización. Añadió el portugués que “cada vez que, en cualquier lugar, se hace dejación de los valores de la humanidad, estamos todos en peligro”.

Entonces, “incumbe a todos la responsabilidad de resistir de manera rápida, clara y resuelta el racismo y la violencia. Mediante la educación y la comprensión, podemos construir un futuro de dignidad, derechos humanos y coexistencia pacífica para todos”, concluyó. Fue ante las recurrentes declaraciones de un expresidente iraní y ante los brotes antisemitas que no cesaban de aflorar en diversos rincones del planeta que la Asamblea General aprobó una resolución con el ánimo de rechazar categóricamente toda negación del Holocausto como hecho histórico.

La declaración implica que es el conjunto de la comunidad internacional el que condena sin reservas todas las manifestaciones de intolerancia religiosa, incitación, acoso o violencia contra personas o comunidades, que tengan como base el origen étnico o las creencias religiosas. Todas… La ONU insta desde entonces a la elaboración de programas educativos que inculquen a las nuevas generaciones las enseñanzas del Holocausto, con el fin de prevenir actos de genocidio.

Cada 27 de enero, se considera como “un importante recordatorio de las enseñanzas universales del Holocausto, atrocidad sin igual que no podemos simplemente relegar al pasado y olvidar”. Fueron precisamente los horrores de la Segunda Guerra Mundial los que dieron lugar a la creación de las Naciones Unidas. En su carta constitutiva, el respeto de los derechos humanos de todos, sin distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión, es uno de los mandatos fundamentales.

Hay que resaltar el trabajo de los países que participaron “activamente en la preservación de los lugares que sirvieron de campos de exterminio, campos de concentración, campos de trabajo forzoso y cárceles nazis durante el Holocausto”. Buena parte de esos reductos funcionaron en Polonia, el país que primero sufrió la agresión del nazismo. Hay que trabajar para que esa lógica destructora termine de vencerse.

Por su parte, la UNESCO se encargó de recordar que el Holocausto “no sólo afectó profundamente a los países donde se cometieron crímenes nazis, sino que también repercutió en muchos otros lugares del mundo. Siete decenios después de los hechos”, los países comparten “la responsabilidad colectiva de abordar los traumas remanentes, mantener medidas que permitan una conmemoración eficaz, cuidar de los lugares históricos y promover la educación, la documentación y la investigación”.

Tal responsabilidad obliga a educar sobre las causas, las consecuencias y la dinámica de tales delitos, así como a fortalecer la resiliencia de los jóvenes contra las ideologías de odio. El 70º aniversario de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio es más pertinente que nunca ya que el genocidio y los crímenes atroces se repiten en diversas regiones del mundo. 

volver arriba
pueeelo

Si Ud. siente que algún comentario, hecho por lectores, en este artículo o en alguna de nuestras redes sociales lo perjudica, denúncielo haciendo click aqui o telefónicamente al 0294-4431409. 

denuncia-whp

 

Datos de contacto

Diario El Cordillerano
Bariloche Argentina.
F.P.Moreno 975 S.C. de Bariloche
Tel: +54-294-4431409
Email: [email protected]