Menu
denuncia-whp

Feo punto de inflexión en la política militar de la región

El acercamiento regional a Estados Unidos no es un secreto para nadie pero cuando se extiende a aspectos militares se torna doblemente preocupante: por primera vez en la historia, tropas estadounidenses participarán de ejercicios en el corazón de la Amazonia… Las maniobras tendrán lugar entre el 6 y el 13 de noviembre en cercanías de la localidad brasileña de Tabatinga, a pasos de la triple frontera entre el país anfitrión, Perú y Colombia.

Según los expertos, la movilización no tiene precedentes en América Latina y se inspira en una operación que concretó la OTAN en Hungría dos años atrás. En esa ocasión, se desplegaron 1.700 efectivos para simular una operación de ayuda logística con objetivos en el control de la migración ilegal, la asistencia humanitaria, operaciones de “paz” en regiones remotas, acciones contra el narcotráfico y los llamados “delitos ambientales”.

“El lugar elegido fue Tabatinga porque queremos mostrar al mundo las dificultades de nuestra Amazonia”, según expresó un general del Ejército de Brasil. Además de esas hipotéticas contrariedades, las fuerzas armadas estadounidenses accederán sobre el terreno a los secretos mejor guardados de la región, la más rica en agua y biodiversidad del planeta. Patrimonio que fue, al menos en los papeles, protegido de las miradas codiciosas durante la anterior experiencia política brasileña.

Fueron invitadas a tomar parte de los ejercicios las fuerzas armadas de Colombia, la Argentina, Bolivia, Perú, Ecuador, Chile, Uruguay, Estados Unidos, Panamá y Canadá. De la nómina, sólo Bolivia y Ecuador mantienen una línea política hostil a los designios geopolíticos estadounidenses. La Paz ya confirmó su participación. Además, en una actitud que tiene más que ver con la esquizofrenia que con el equilibrio, Brasilia convocó tanto al Consejo de Defensa Suramericano (CDS), ámbito de la UNASUR, como a la Junta Interamericana de Defensa, espacio donde manda el Pentágono.

La iniciativa supone tres cambios trascendentes, los dos primeros afectan directamente a Brasil y el restante, a toda la región. Hasta el momento, el vecino país había sido muy celoso en la custodia de la Amazonia. Un periódico brasileño divulgó un mensaje que circula entre los militares:

“Invitar a las Fuerzas Armadas de EEUU para hacer ejercicios conjuntos con nuestras Fuerzas Armadas, en la Amazonia, es como un crimen de lesa patria. Enseñar al enemigo cómo combatirnos en la selva amazónica es alta traición”. Los militares nacionalistas de Brasil avizoran que la base multinacional que se vaya a establecer en Tabatinga no será sólo temporal y se convertirá en permanente, como sucedió en Hungría.

En segundo lugar, AmazonLog 2017 -el nombre de los ejercicios- marca un punto de inflexión en las relaciones militares entre Brasil y Estados Unidos. Joao Roberto Martins Filho, expresidente de la Asociación Brasileña de Estudios de Defensa, señaló que "desde el fin de la Guerra Fría, Brasil se separó de Estados Unidos, que era un aliado estratégico y de repente comenzó a actuar como superpotencia única. Eso provocó una reacción de hiper-defensa de la Amazonia”.

Con el arribo de Trump y Temer a las respectivas presidencias, está claro que las relaciones cambiaron. En marzo último, el jefe del Comando Sur estadounidense había recibido una condecoración en Brasilia y visitado la zona donde se realizarán los ejercicios. En forma casi simultánea, la principal empresa brasileña de defensa, nuestra conocida EMBRAER, había cerrado un acuerdo con una colega estadounidense en el área aeroespacial. A comienzos de abril, el Ministerio de Defensa de Brasil anunció que estaba desarrollando un “proyecto de defensa” conjunto con Estados Unidos.

Desde una perspectiva regional, las maniobras de noviembre implicarán un lamentable paso atrás en el proceso de integración. En el marco de la UNASUR, espacio sudamericano donde no participa Estados Unidos, se había creado en 2008 el Consejo de Defensa Suramericano (CDS). Su objetivo es consolidar una zona de paz sudamericana, construir una visión común en materia de defensa y articular posiciones regionales en foros multilaterales.

El CDS debía apuntar hacia la autonomía regional en el rubro defensa y con su existencia, consolidaba la ruptura con el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) que data de 1947. Ese instrumento expresa la hegemonía estadounidense sobre el continente y es de triste recuerdo para los argentinos, cuando Washington desoyó su letra y apoyó a Gran Bretaña durante la Guerra de Malvinas.

Con la invitación de Brasilia tanto al CDS como a la Junta Interamericana de Defensa -ámbito de la OEA-, el nuevo gobierno brasileño legitima a los espacios donde tiene presencia el Pentágono y diluye los propios. Habría que ser muy ingenuo para creer en la pretendida equidistancia cuando como nunca, Sudamérica requiere afirmar su personalidad y autonomía respecto de las grandes potencias.

volver arriba
Gif cordillerano V2 Invierno

Si Ud. siente que algún comentario, hecho por lectores, en este artículo o en alguna de nuestras redes sociales lo perjudica, denúncielo haciendo click aqui o telefónicamente al 0294-4431409. 

denuncia-whp

 

Datos de contacto

Diario El Cordillerano
Bariloche Argentina.
F.P.Moreno 975 S.C. de Bariloche
Tel: +54-294-4431409
Email: [email protected]