Menu
denuncia-whp

Los argentinos se han olvidado de Dios

Los argentinos se han olvidado de Dios. Viven en un enfrentamiento permanente, cultivando las malas plantas del odio, de la violencia, del enfrentamiento, de la negación del otro. Y, lo que es peor, no quieren dialogar por miedo tal vez a entenderse.

Olvidan que “queremos ser una nación. Una comunidad cuyo principio, centro y fin sea la persona humana en todas sus dimensiones. El bien común de la comunidad política debe ser entendido como ‘el conjunto de aquellas condiciones de la vida social, con las que los hombres, familias y asociaciones puedan lograr más plena y fácilmente su perfección propia’”.

“Para esto, es muy importante que, en el diálogo entre argentinos, se destaquen los objetivos que se consideran claves para la acción de la sociedad y sus autoridades, sobre los cuales se puede llegar a acuerdos fundamentales que sirvan para la marcha de un pueblo desconcertado, necesitado de metas racionales y de normas prudentes y estables”.

Primeramente, debemos reconocer que estamos en crisis desde hace muchos años. Y en ese contexto de decadencia, “el reclamo de justicia y del fin de la impunidad debe ser particularmente exigente en nuestra sociedad. La impunidad ha generado una distorsión en los valores sociales. La corrupción, el enfrentamiento y el autoritarismo suplantan los valores de igualdad, mérito y justicia por un mecanismo perverso en el cual se premia a quien no lo merece y se castiga al inocente”.

Por ello, entre otras iniciativas –dice la voz de la Iglesia- se propone: “Promover que, además de los funcionarios públicos ya alcanzados por la legislación vigente, los dirigentes políticos, dirigentes empresariales nacionales y extranjeros, dirigentes sindicales, profesionales, universitarios, deportivos, cooperativos, mutuales, así como comunicadores sociales, jueces, cuadros superiores de las Fuerzas Armadas y de las fuerzas de seguridad, deberán presentar sus declaraciones juradas de bienes ante el Ministerio de Justicia”.

“El profundo deterioro moral que ha minado la confianza entre los ciudadanos, roto la credibilidad en las instituciones públicas, alterado la convivencia y las reglas de juego de la vida en comunidad, y que ha generado niveles éticamente inaceptables de pobreza y exclusión, tiene profundas causas que han desdibujado los conceptos fundamentales de Nación y bien común, sin los que ningún país puede regirse a sí mismo”.

Si queremos ser un País, con mayúscula, debemos retomar el camino del diálogo y del encuentro, del respeto mutuo por el pensamiento del otro y sobre todo preservar y custodiar los derechos elementales consagrados en la Constitución Nacional, las leyes vigentes y los Pactos Internacionales.

“El diálogo debe buscar reanimar ciertos valores hoy severamente dañados: la confianza, la seguridad jurídica, el sentido de pertenencia a una nación, la cultura del trabajo y del bien común, todos ellos incardinados en una visión realista de país en donde la transparencia, la austeridad y la solidaridad sean los factores motivadores”. Que no son otros más que los valores evangélicos.

Los gobiernos deben trabajar “por la gente y para le gente, desde la neutralidad y la imparcialidad política que los debería caracterizar”.

Hay un sólo camino: diálogo, respeto mutuo, cumplimiento de la constitución y de las leyes. Y no es ocioso repetirlo: “Todos los habitantes de la nación gozan de los siguientes derechos conforme a las leyes que reglamentan su ejercicio, a saber: De trabajar y ejercer toda industria lícita, de navegar y comerciar, de peticionar a las autoridades, de entrar, permanecer, transitar y salir del territorio argentino, de publicar sus ideas por la prensa sin censura previa, de usar y disponer de su propiedad, de asociarse con fines útiles, de profesar libremente su culto, de enseñar y aprender”: Artículo 14 – Constitución Nacional.

(*) El autor de la nota es escritor.
Valcheta – Río Negro.

volver arriba
Gif cordillerano V2 Invierno

Si Ud. siente que algún comentario, hecho por lectores, en este artículo o en alguna de nuestras redes sociales lo perjudica, denúncielo haciendo click aqui o telefónicamente al 0294-4431409. 

denuncia-whp

 

Datos de contacto

Diario El Cordillerano
Bariloche Argentina.
F.P.Moreno 975 S.C. de Bariloche
Tel: +54-294-4431409
Email: [email protected]