Menu
Facebook Twitter

Pacificar a Bariloche…

Creo que hoy nuestra ciudad está pasando por uno de sus peores momentos en cuanto a violencia se refiere. Pero cuando hablamos de violencia tiene que entenderse que no solo nos debemos referir a la violencia devenida del consumo de alcohol, drogas, un robo o una muerte. En nuestra ciudad casi nadie habla de la violencia que provoca en un ser humano estar sin trabajo y sin poder visualizar un horizonte, ni para él, ni para su familia.

Ese vecino dejado a la buena de Dios es un peligro potencial para él mismo y para quienes lo rodean, ya que su capacidad de razonar ante un acto común como una discusión puede terminar en una tragedia. Podemos entonces coincidir que la espiral de violencia en nuestra ciudad tiene atrapados a mas de 40.000 almas (cifra de vecinos que las autoridades de la Provincia también coinciden esta bajo la línea de la pobreza), y si a estos 40.000 le sumamos aquellos que están precarizados en su trabajo temporales creo que la cifra se puede casi duplicar. El único trabajo seguro en Bariloche depende del estado Municipal, Provincial o Nacional, todo lo demás está en riesgo permanente, y por cada buena temporada que hemos tenido al menos hemos soportado dos que no lo fueron.

El pequeño y mediano comercio, emprendimiento, hotelería, o actividad privada de baja envergadura tiene problemas que arrastra desde hace años, y ahora se le suma la violencia que ejercen quienes los roban a diario.

Se solicita mas fuerzas de seguridad en las calles, al menos para disuadir a quienes quieran llevar a cabo un ilícito, y esto solo es un paliativo ante la verdadera magnitud del problema.

Para atacar el problema de fondo se necesita abordar todas las cuestiones, y un elemento esencial es que “quienes” se pongan al frente de estos problemas sean “confiables” para la toda la sociedad.
La palabra o la promesa devenida de “quienes hasta el día de hoy no han podido o no han querido”, es por demás conocida, en especial por aquellos que conforman la lista de los 40.000 vecinos que se encuentran en riesgo social permanente. Hoy es muy poca la gente que se puede parar frente a un problema que conmueva a gran parte de la sociedad y sea creíble, y ese es el primer paso para lograr pacificar a nuestra sociedad, la cre-di-bi-li-dad.

Quienes detentan el poder político y económico (en su mayor parte), “lamentablemente han perdido la credibilidad”, y es por eso que las reuniones con los vecinos más afectados tienden a fallar, o fallan irremediablemente cuando unos y otros se acusan de un pasado y resultados de los cuales no pueden enorgullecerse.

Debido a los lamentables acontecimientos institucionales que hemos tenido que vivir hace unos meses, cuando desde el seno del partido que gano las elecciones, (el FPV y su aliado el Frente Grande), se destituyo a un Intendente propio, que tal vez nunca debería de haber sido candidato, pero que lo fue, digo, desde estos tristes acontecimientos es que venimos navegando en un mar de dudas continuas y permanentes.

Ahora nos proponen nuevas elecciones, y creo que esta vez debemos tratar de buscar un vecino cuya “trayectoria”, avalada con hechos, no con discursos o palabras, nos haga entender de la noble pretensión de buscar una salida a los problemas cruciales que vive nuestra sociedad.

Busquemos a quien nos diga “ cómo y con quién” piensa buscar una salida posible y creíble, ya que seguir diciendo que uno de los problemas más graves es la falta de trabajo parece una cachetada hacia quien está sufriendo este flagelo social. Hay que decirle a la gente como se la va a sacar de ese problema. El enfermo se cansa de ver y venir “Doctores” que solo le sacan plata y esperanzas de vida, el enfermo quiere que lo curen sin tanto discurso y promesas vacías de contenido.

Debemos de exigir a los políticos, de todos los partidos, que por una vez, tan solo por una vez, depongan sus pretensiones personales y busquen un acuerdo que verdaderamente le garantice a nuestra sociedad una salida “pacífica” con los mejores hombres posibles. Tal vez para muchos esto pueda ser una utopía, pero en realidad hay quienes todavía creemos que todos los incurables tienen cura, cinco segundos antes de la muerte.

Jorge L Fernandez Avello
DNI: 12.862.056

volver arriba
pueeelo

Si Ud. siente que algún comentario, hecho por lectores, en este artículo o en alguna de nuestras redes sociales lo perjudica, denúncielo haciendo click aqui o telefónicamente al 0294-4431409. 

denuncia-whp

 

Datos de contacto

Diario El Cordillerano
Bariloche Argentina.
F.P.Moreno 975 S.C. de Bariloche
Tel: +54-294-4431409
Email: [email protected]