A los Bifes, un clásico todo el año

Después de un día de esquí o excursión nada mejor que recalar en un buen restaurante. “A los Bifes”, en el kilómetro 6 de la ruta al Llao Llao, recibe hace más de una década a residentes y turistas. Los barilochenses saben que el lugar forma parte de la cocina tradicional, con platos clásicos y muy sabrosos.

A los Bifes abrió el 25 de mayo de 2005 y tiene impronta de parrilla de campo. Mucha madera, adornos a tono y clima de restaurant familiar. Sus creadores tienen una rica historia gastronómica que puede leerse en su página web.  

Abre mediodía y noche y además de tener estacionamiento en el frente dispone de una playa posterior. Para empezar, nada mejor que pedir una empanada. Hay tres variedades de carne, una de pollo o jamón y queso. Deliciosa la “criolla”, rellena con carne de vaca, cebolla, ají molido, huevo y aceitunas. Otras opciones de entrada son las provoletas, berenjenas en escabeche o lengua a la vinagreta.

Si la desición es comer pastas caseras se puede optar entre los ravioles de verdura o ricota, sorentinos de jamón y queso o calabaza y queso o spaghetti. Y en cada pasta se puede elegir la salsa.

Entre las minutas se destaca la milanesa de ternera a la napolitana “Don Nicola”, muy demandada por los lugareños, que habitualmente conocen los buenos platos de cada restaurante. La milanesa mantiene la receta tradicional, esto es, sale con salsa de tomate, queso y jamón, con papas fritas y dos huevos a caballo, pero dado su tamaño, se debe compartir. A menos que uno se anime a encararle solo…

Haciendo honor a su nombre, el restaurante ofrece variedad de bifes, preparados en la parrilla. Hay bifes de chorizo, de lomo, de costilla y ojo de bife, en diferentes tamaños. También se puede pedir entraña, vacío, matambre de cerdo o cordero. Hay brochette de pollo, con lomo cebolla y morrón, o de cordero, con lomo, panceta, cebolla y morrón.

Las truchas también salen de la parrilla y pueden ser acompañadas por vegetales a las brasas, puré de papas o puré mixto.

A la hora de los postres, hay una veintena de opciones. Todos sabrosos. Hay helados, almendrados, bombón suizo  o la copa helada de la casa. Las frambuesas  y los flanes se ofrecen en cuatro variedades cada uno y también hay ensaladas de frutas, con helado o crema. No falta del queso y dulce y tampoco una copita de sobremesa. Se puede pedir un cognac o whisky pero también una grapa o caña Legui. Pero, lo habitual es pedir un cafecito.

A los bifes tiene carta de vinos, donde se destaca la bodega patagónica Humberto Canale, la más antigua del sur argentino, y la mendocina Trapiche, con sus líneas Alaris, Fond de Cave, Medalla e Iscay. También se puede pedir vino por copa. Ante la duda de cuál cepa elegir, consulte con César Zeni, administrador del lugar.

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