Alto El Fuego propone carnes y vinos de autor

La “parrillita” de Matías Bollinger se especializa en carnes asadas y buenos vinos, la mayoría provenientes de bodegas boutique. Los cortes vacunos, cerdo y cordero pasan por la parrilla y luego llegan a la mesa acompañados por ensaladas, papas o verduras asadas. 

La propuesta, si bien simple, logró combinar los secretos para ser perfecta. Pues, en la cocina, lo simple es generalmente lo más complejo. La atención es cálida y eficiente y Matías está casi siempre presente en el lugar de los fuegos.

Alto El Fuego se emplaza en una casa antigua, remodelada, en el Parque La Colina, 20 de Febrero 451 un verdadero oasis natural en medio de la ciudad. Luce tonos cálidos que intentan recordar los viejos hogares de campo, parrilla a la vista y un subsuelo en forma de cava. Allí hay dos pequeñas mesas elevadas, donde se puede esperar para luego cenar. También hay un deck exterior, muy frecuentado durante el verano, cuando se puede degustar carne con vino en contacto con la naturaleza. Abre de martes a sábado al mediodía y diariamente, a partir de las 20 para la cena.

Como entradas se proponen empanadas de carne o provoleta. También salchicha parrillera, chorizos y morcillas o chinchulines. Entre las especialidades figuran los riñones y la molleja.

Se puede elegir entre bondiola y matambrito de cerdo, cordero, pollo y trucha a la parrilla. Matías afirma que lo más pedido por los turistas son el bife de chorizo y el ojo de bife. Otros cortes vacunos son la entraña y el lomo.

Para acompañar las carnes a la parrilla se puede pedir ensaladas, papas fritas, puré o vegetales al fuego. La sección de postres alista el flan con chimbote, mousse de limón o dulce de leche y frutos rojos con vainilla.

Se puede tomar aguas saborizadas, gaseosas, cerveza y jugos. No obstante, la estrella de la casa es la carta de vinos, con una selección de bodegas boutique de Mendoza, Salta y Patagonia. La mayor oferta está en la cepa Malbec, la más ponderada de Argentina. Imperdible el Malbec  Atamisque, de la bodega homónima, elaborado en Tupungato.

Se puede probar los Pinot Noit Manos Negras, que elabora Alejandro Sejanovich en Neuquén, la cepa insignia del sur argentino o el Cabernet Sauvignon Catalpa, de la bodega mendocina Atamisque.

Hay vinos Premium, como el Nicola Catena, que elabora Laura Catena en Mendoza, El Corte A, de bodega Vistalba de Lujan de Cuyo o Las Notas de Jean Claude, envasado por la bodega Tapiz en el Valle de Uco.

icon