Las milanesas piden pista en Catedral

Practicar esquí o snowboard abre el apetito y por ello todos sus cultores eligen una opción gastronómica para degustar algo rico junto a la nieve. La familia de Pablo Dinaro trabaja hace varios inviernos en Catedral y dispone de cuatro paradores gastronómicos. Tres son exclusivos para el turismo estudiantil y el que se ubica en el lateral norte de Plaza Amancay, junto a la estación inferior de telesilla Princesa I, atiende a todo público.

“Nuestra especialidad son las milanesas, pero también disponemos de variados platos y minutas, todos ricos y abundantes”, aseguró Santiago, encargado del Fan de la Milanesa en la base de la montaña.

Las “milangas” pueden ser de carne o pollo, ambas abundantes y acompañadas por papas fritas. Se puede elegir entre seis variedades: milanesa con fugazzeta, panceta y mozzarella, crema de espinacas, napolitana, tres quesos y con dos huevos fritos. Todas tienen buena demanda pero la napolitana (que viene con jamón, queso y tomate) y la “a caballo” (con dos huevos fritos) están entre las preferidas. Todas las variedades de milanesa tienen el mismo precio: 250 pesos la de carne y 210 las de pollo.

Otra opción es pedir una degustación, con una porción de cada variedad, que es un plato que permite ser compartido.

También disponen de cuatro variedades de hamburguesas y siete pizzas. Una hamburguesa clásica (con jamón, queso y papas fritas) cuesta 150 pesos y la Fan, especialidad de la casa, que trae jamón, queso, mix de vegetales salteados, un huevo frito, lechuga, tomate y papas fritas 220 pesos. Las pizzas, para compartir, varían entre los 200 y 300 pesos.

El parador es amplio y dispone de más de 30 mesas internas y un deck exterior, contiguo a la nieve. Este último es el preferido por los brasileros, que invariablemente acompañan sus platos con una copa de cerveza. “Nosotros ofrecemos Patagonia, en botellas, que es muy ponderada”, explicó Santiago. Otra opción es probar una pinta de cerveza artesanal, en este caso de Prosit, elaborada en Bariloche.

Desde las mesas exteriores se puede ver las pistas de principiantes del sector sur de la base, donde se ubican las “magic carpet”, cintas transportadoras que suben a los esquiadores después de cada descenso. Alli también se fabrica la nieve artificial.

La carta se completa con variedad de ensaladas y sándwiches, así como ricos postres. Hay servicio de cafetería, té y chocolate caliente.

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